Un mediodía, hace seis o siete años, cayó mi viejo con un disco marca pirulín en mano, y dijo que había música de dos bandas, una con buena música y otra con buenas letras. De la primera había un disco de estudio completo, y de la otra había canciones sueltas. Resumiendo, ese cd trucho fotografió un momento en mi vida que quedó ahí, congelado para siempre.
En mi casa siempre se escuchó mucha música, siempre, todo el tiempo. Hay pocas ocasiones en que no suena algo de fondo, y es apenas cuando se está viendo algo en la tele (bah, y ni siquiera) o cuando están todos durmiendo. Mi viejo laburó muucho tiempo en un diario local, y entre sus compañeros de laburo había uno que trabajaba en la radio de la vuelta de mi colegio, Radio Universidad. El compañero en cuestión tenía una variedad respetable de demos y discos de bandas de abajo -y además me hacía pasar como periodista en los recitales ;)-, y un día le dio ese, el que fue crucial en el desarrollo de mi espíritu musical.
En ese momento yo tenía once o doce años, no me acuerdo bien, pero sí me acuerdo que tenía bien claro lo que yo quería "ser": un pankeke hecho y derecho. Claro que mi concepto de "punk" estaba bastante errado, y en realidad lo que quería ser era un darki de cuarta: usar ropa negra y nada más, pantalones anchos (los famosos "hardcore"), collares metalizados, pulceras de púas y camperas con tachas. Igual, nunca pude vestirme como quise, por falta de plata (toda esa bijouterie está cara ehh!), o por colgado, o por lo que sea. Hoy por hoy pienso "menos mal que no lo logré", pero cuando me acuerdo las que pasé en esos momentos, creo que tendría que haber podido, para haber sido más feliz en ese momento. Bue, volviendo a lo que importa, esta convicción purista que tenía hizo que le tomara un cariño especial a Korso Gomes, la primera banda, desmereciendo a la larga lo mucho que me gustaban las canciones de Don Lunfardo Y El Señor Otario, la segunda banda.
Korso Gomes es una banda pankeke con cejos de acción política, una banda medio flaca, medio bastante común, pero en general piola. Música poderosa, letras masomenos, y música poderosa. Todo lo que hacía falta para llegarme al corazón en una etapa de mi vida en donde escuchaba solo lo que mis viejos escuchaban, o sea, rocanrol, música con cultura, música de verdad, pero sin la adrenalina que trafican las bandas de rock duro, las bandas de pank y de jebi melat. Así, mi banda favorita fue mucho tiempo esa, hasta que conocí el pank gallego y el metal pesado.
Ahora, la otra banda, Don Lunfardo, qué pito toca en todo este asunto? Don Lunfardo es, de los cientos de bandas que me gustan, una de las pocas que yo puedo decir "a esta le tengo respeto". No sé si tiene que ver que sean de mi ciudad, pero en mi teatro musical tienen las obras más importantes, sumando algunos de los primeros recitales a los que fui en mi vida, esos que no te olvidás nunca más, sumando mi debut como oyente de poetas de verdad (junto con Sabina), contando con ser de las bandas que digo "esta la descubrí yo, me gustó a mí", contando con ser de las bandas que formaron mi ser. Esta no la conocí porque le gustaba a un amigo, o porque es familiar mío alguno de los músicos, no. La música de esta banda llegó a mis oídos de pedo, y tiene una importancia especial, que no tiene ninguna otra banda. Esta, lo digo con toda certeza, es única. Significa, entre otras cosas, que yo conozca hoy gente que de otra forma no conocería, y que yo sea lo que soy. Por supuesto que no es un factor único, pero es un factor importante, bastante importante.
Mi grupo de amigos actual está unido por Don Lunfardo. Sí, unido por una banda. Y es un grupo con nombre y todo (por cuestiones que ahora no vienen al caso). Qué loco. Ahora que lo pienso bien, qué loco!! Yo que siempre traté de "pertenecer" al grupo de los sombríos de la suburbe metaleropankeke, ahora me veo envuelto involuntaria pero contentísimamente en una red de caravana y rocanrol, con personas de fierro, que no se encuentran en cualquier lado, se encuentran acá, con Don Lunfardo.

Quiero recordar, en este flach de madrugada, cómo en mi afán de "ser jebipanketalero" desprecié a bandas de rocanrol que toda la vida me gustaron, y aunque siempre estuvieron presentes yo decía detestarlas (reglas de la secta viteh). Léase: Don Lunfardo (primera, primerísima, porque "no me gustaba" porque a mis amigos del momento no les gustaba), Los Piojos, Guasones, Los Gardelitos, La Renga, Viejas Locas, y otras. Guau loco, qué pendejo de mierda! jaj. Por suerte ese período duró apenas un par de años, hasta que, digámoslo así, formé mi identidad. Entonces acepté mi devoción por la música y no por tal o cual estilo. Entonces, me choqué contra la pared y vi la única verdad: amo la música, y especialmente el rocanrol, en todos sus entreveros, en todos sus ámbitos y actitudes. Lo amo en general.
Pero volvamos al disco. Ese disco trucho, grabado en una computadora de la época de los dinosaurios, en una radio súper estudiantil, súper artística y que la rema de abajo, con gente que le pone ganas de forma incondicional. Ese disco marcó mi vida loco, marcó mi vida. Y ese disco se lo prestó mi vieja al padre de un amigo de mi hermano del medio (yo soy el mayor), y después el susodicho padre se lo prestó a la madre del mismo guacho, y esa madre y ese guacho viven ahora en La Pampa, o no sé dónde mierda. Ese disco, ya fue.
Pero no importa, yo lo recuerdo, como si fuera hoy, sonando en el tele, en la Playstation, sonando en la compu, sonando.
En su honor dejo esta canción de Don Lunfa, que estaba grabada en ese disco, y en ese momento era inédita. Me acuerdo que uno de los recitales donde presentaron canciones del disco nuevo (esta, entre las nuevas), hace bocha, salía tres pesos, y había un par de gente pero sobraba espacio, y estaba intoxicado de humo de faso y bengalas, y había ido con mi vieja! En ese recital viví mi primer pogo, y no me lo olvido más. Aparte, una escenografía impresionante (que hoy resulta que se las hace el padre de un amigo), y le habían puesto de nombre "Una flor sobre el chiquero".
El despertar es gris
y en cunas con barrotes.
Siento remolonear
en sábanas de escombros.
Me das de amamantar
chupetes con cianuro.
Vivir solo es morir
con los ojos abiertos,
de par en par.
Como un Hitler asustado,
que cuando hace los mandados
guarda el vuelto
para poderse engramar,
me refugio en la poesía;
es mi droga preferida,
ante tanta
cocaína universal.
Con un corazón tan confundido,
que se queja con latidos.
Para estar vivo
no alcanza con respirar.
Es que así yo, yo, yo, yo..
Yo aprendí a ser argentino,
con psicólogo incluído,
a morir
sin que lo noten los demás.
A ser la puta que te soba,
que te chupa las pelotas,
mi culito
nunca debe protestar.
Y a juntar los pedacitos
de este mundo
que respiro,
no ves que in the orto of the land
abren la llave del gas,
o rebanan tu pellejo.
Rebanan tu pellejo,
ya ves cómo es,
de par en par.
Kamikazes
fugitivos,
somos espejos de un siglo
que hoy no sabe respirar,
y ya amenaza con volar
la tapa de sus sesos.
Volar la tapa de sus sesos,
ya ves cómo es,
de par en par.
Llegará el color,
llevará el dolor,
tan pronto como acabe esta canción
Llegará el color,
llevará el dolor,
tan pronto como acabe.
* * * * * * * * * *
Mierda! son casi las siete de la matina!! Estuve como tres horas escribiendo, corrigiendo, revisando, escuchando, transcribiendo. Mejor me voy a dormir.
Escrito originalmente el 17 de mayo de 2007.
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