Para cualquiera un control semejante sonaría más que bien, empero le permite avanzar, poner pausa, echar vistazos a los hechos de su pasado, pero no le permite volver atrás, y entonces lo que sí vuelve son las complicaciones. El control memoriza las acciones preferentes de su dueño para con la vida, y luego las aplica cuando las secuencias se repiten. Por ejemplo, en un momento de apuro y calentura, le va a dar matraca a su señora (Kate Beckinsale) y apreta el FWD» para no perder ni un minuto. Él queda satisfecho pero ella, obviamente, no. Creo que suena coherente pensar que ésta chica se aburra más pronto que tarde de un muchacho (desde el momento que el control ha memorizado esta preferencia de acción rápida) tan precoz ;).

De remate puedo decir que es una película entretenida, que tiene un par de buenas secuencias que le hacen a uno mostrar los dientes, que tiene otro par de secuencias emotivas-tristongas, un par de buenas zanjus y, por sobre todo, una película que a más de uno haría reflexionar sobre su propia vida. Entonces, en conclusión, ahí está el verdadero sentido, en el dilema: ¿ha de empeñar el hombre su tiempo (su vida) a su vaga aspiración de ascenso laboral y económico, dejando de lado a su familia y a él mismo, o ha de priorizar el sentimiento y la salud antes que el trabajo y el dinero?