Jueves 25 de septiembre de 2008, por El Lu
Estoy bastante cansado, y mañana voy a tocar por el aniversario del colegio de mi amigo Nacho, violero musicante que toca conmigo. Para hacerla corta, soy muy colgado y hace tiempo ya se me partió uno de los palillos del par que uso siempre y desde entonces estoy tocando con los palillos todos rotos ja. Entonces hoy fui a la casa de música donde compré los platos y atrás del mostrador estaba el chabón de siempre y una vieja. Le pedí unos palillos y el diálogo fue el siguiente:
Nomás tenía $11, así que le dije que me diera algo acorde a mi presupuesto. Se rió, para mí en tono burlón, y me dijo:
Entonces me trajo los palillos que terminé comprando como un pelotudo, que terminé pagando efectivamente $11. Pelé unas monedas a ver si por casualidad podía sacar una mejor tajada, entonces la vieja, que según mi humilde opinión me miraba medio feo, quizá porque yo estaba reloco, me dijo:
Hirviendo de bronca me fui, pero como el pelotudo que soy me fui con los palillos.
En realidad, diciendo la posta, ni los había mirado. Por ejemplo, le hubiera reclamado que me dé unos, aunque fueran berreta, de punta de madera. Sin embargo no, me vendío unos Stagg de esa maderita pedorra que parece del plástico que hacen los corchos nuevos ahora, y encima con punta de nylon.

1ro, soy un pelotudo. 2ndo, esa gente es una mierda. Creo que en vez de andar burlándose de mí, y de la música, al tratarla de una forma tan MTV como si fueran pura mercancía, y como si la música se hiciera con cachos de palo barnizados en vez de con ganas y habilidad, podrían haberse reído de mi colgadura y haberme dicho con amabilidad "papi, los tiempos cambiaron y ahora todo se fue hasta las nubes, ¿o no te enteraste?"
La música es un vicio caro, vieja.