Un trabajo que nos dio para leer
Viernes 12 de septiembre de 2008, por El Lu
No sé si lo habré dicho ya, pero estoy siguiendo la carrera de Profesorado de Historia. Es mi primer año, y la verdad que entre colgado y vago saqué la práctica de una materia (Historia argentina I) en el primer cuatrimestre, y casi, casi, una optativa. Otra la dejé -Introducción a la Historia, la que es correlativa con todas :s-, y bueno, este segundo cuatrimestre estoy haciendo dos; una de las dos es Historia argentina II. Ya que re-re-reinauguré mi página por quichicientomilésima vez, se me ocurrió que estaría bueno ir poniendo acá lo poco que haga y/o aprenda.
Al trotecito (rapidón) empezamos la materia y de antemano para la primera clase había que hacer un trabajito práctico, grupal, por suerte. Lo pongo acá y la monografía original (para Word), como una simple referencia del tema más que nada -economía y sociedad de la Argentina de fines del S. XIX y principios del XX-, porque lo hicimos algo escaso, apenas como para entregar más o menos a tiempo y tratar de seguir haciendo buena letra, que la Talía (la profe, una vieja medio agreta pero que se ríe) ya nos fichó a mí y a mi compañero. Después, si puedo, voy a poner el material de lectura y (cuando lo consiga) el programa de la materia. La consigna y la bibliografía están en el archivo adjunto.
Este trabajo lo hice con un amigazo, Gustavito Aranda, el lunes pasado a los apurones. Igual, el traslado a monografía lo hice yo, y de paso lo pulí un poco para la entrega. El trabajo:
1) Caracterización de la economía agroexportadora:
Con “La campaña del desierto”, encabeza por Roca, se puso en marcha el proceso de expansión terrenal y productiva, exterminando a los indígenas que obstaculizaban el crecimiento capitalista. No obstante, esto no significaba que todo nuevo terreno libre fuera empleado inmediatamente. La expansión productiva fue paulatina.
Tuvo mucho que ver en el asunto la masificación del ferrocarril, con mayoría de inversión inglesa, para la comunicación de los vastos terrenos nacionales y luego (obviamente) para el desarrollo del comercio.
Otro factor importante fue la mano de obra extranjera, al punto de que el puntapié inicial de la industria cerealera lo dieron las llamadas “colonias cerealeras”, que eran tierras vendidas a familias inmigrantes, que las arrendaban para ganarse el pan, y estas familias a su vez necesitaban peones. Luego, la industria terminó de desarrollarse con las llamadas “estancias mixtas”, que pertenecían a poderosos terratenientes, y se utilizaban tanto para agricultura como para ganadería. Aquí se empleaba también mano de obra de todo tipo, ya fueran chacareros, cabañeros, o peones.
El desarrollo de la industria cerealera (y en general) argentina hizo crecer nuestra sociedad. Permitió mejoras de todo tipo: económica, demográfica, territorial. Un caso: la comercialización del grano permitía el desarrollo de pequeñas industrias y potenciaba el comercio interno, del flete, por ejemplo.
Resulta importantísimo referenciar las puertas que abrió la industria europea al comercio de carnes argentinas. Su desarrollo implicó la necesidad de mucha mano de obra, y por lo tanto de mucho alimento. Para dar un ejemplo, se comenzó a importar ganado inglés, que era carnoso y grasoso, a diferencia del criollo, que era flaco y cornudo.
2) Rasgos del funcionamiento institucional y político durante el régimen conservador:
Por aquella época el concepto del sufragio era algo muy arbitrario, ya que no todos tenían derecho a votar, y además era algo sobremanera fraudulento. Las mesas electorales muchas veces estaban compradas, y a su vez al ser público el voto daba pie a trampas muy diversas.